El amor y el perdón pueden sanar las heridas más profundas

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El amor y el perdón, un complemento único

El amor y el perdón pueden sanar las heridas más profundas del alma y el corazón. Son ingredientes necesarios para lograr una sanación profunda de todas nuestras heridas interiores.

Día a día converso con muchas personas que han sido heridas, y cuyo dolor no les permite disfrutar el gran don de la vida.

Hablamos de sanación, hablamos de encontrar un propósito, de vivir en verdad pues muchos sienten que solo sobreviven.

Eso es lo que nos hacen las heridas: nos paralizan, nos bloquean, nos hacen creer que no somos capaces, que no tenemos nada para dar porque cuando dimos con todo nuestro ser, los resultados fueron dolorosos.

El amor y el perdón pueden sanar las heridas más profundas

Hoy te digo que hay esperanza, que si puede dejar de doler. Que el amor verdadero y el perdón pueden sanar un corazón. Y no hay amor más puro y verdadero que el que Dios quiere darte y con el que quiere abrazarte para decirte «Te amo, estoy contigo, incluso en el dolor». Él quiere abrazarte, amarte y perdonarte.

Y así como Él lo quiere, envía a otros para que también te den sencillas muestras de afecto, que a veces no notamos por estar tan concentrados en lo que hemos perdido o el dolor que tenemos. Ese sencillo afecto también se debe agradecer: esa mamá que te prepara un café, ese hijo que quiere abrazarte y dormir en tu cama un ratito más, esa amiga que te llama para preguntarte cómo estás y decirte que descanses, incluso esa mascota que se sienta a tus pies y te acompaña. Abre los ojos a ese afecto, permítete disfrutarlo y recibirlo, es bálsamo para seguir en pie.

Amor y perdón

Y por último, perdona, perdona a quien te hirió, perdona a quien te decepcionó y sobre todo, perdónate a tí mismo por no estar a la altura de todas las elevadas expectativas que te has puesto.

¿Has experimentado alguna vez como el amor te ha sanado? ¿Qué te ha ayudado a perdonar a otros y a ti mismo?

Me encantaría leer tu experiencia

Fuente: Zona emocional