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Bicameralismo imperfecto en 2026: funciones de senadores y diputados en el nuevo Congreso

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El futuro Parlamento contará con 130 diputados y 60 senadores.

El experto en derecho constitucional Luis Roel explicó que cada cámara asumirá competencias exclusivas y excluyentes, por lo que las atribuciones de una no podrán ser ejercidas por la otra.

De cara a las próximas Elecciones Generales 2026, el Congreso de la República dejará el esquema unicameral para adoptar la bicameralidad, un cambio que asigna funciones precisas a la Cámara de Diputados y a la Cámara de Senadores. El excongresista y especialista en derecho constitucional, Luis Roel Alva, señaló que desde julio de 2026 regirá en el país el modelo de «bicameralismo imperfecto».

Este rediseño institucional prevé la presencia de 130 diputados y 60 senadores. Según Roel, el carácter «imperfecto» responde a que cada cámara tendrá facultades exclusivas y excluyentes; en otras palabras, ninguna podrá ejercer las funciones de la otra.

Funciones de la Cámara de Diputados: iniciativa legislativa y control político

Así, la Cámara de Diputados será la encargada de la iniciativa legislativa. Entre sus tareas se incluyen la presentación de proyectos de ley, el control político y la potestad de interpelar y censurar a ministros.

Papel de la Cámara de Senadores: revisión y cambios sustantivos

En tanto, la Cámara de Senadores cumplirá un rol revisor, ya que su misión será analizar y aprobar lo enviado por los diputados, sin presentar leyes propias. No obstante, contará con la capacidad de modificar de manera sustancial las propuestas que reciba antes de su aprobación final.

«(La propuesta) puede llegar al Senado y el Senado puede hacer lo que quiera. Puede darle el sentido, el contenido que quiera, sin avisarle a la Cámara de Diputados», precisó.

Los senadores también ejercerán atribuciones exclusivas, como la elección de las máximas autoridades de entidades como los magistrados del Tribunal Constitucional, el defensor del Pueblo, los miembros del directorio del Banco Central de Reserva (BCR), el contralor general de la República y el superintendente de Banca, Seguros y AFP (SBS), entre otros.

«La Cámara de Senadores va a poder cambiar todo lo que mande en cuanto a leyes la Cámara de Diputados sin rendirle cuentas a la Cámara de Diputados, lo cual no sucedía, por ejemplo, en el Congreso bicameral de la Constitución de 1979, que sí había lo que se denominaba el reenvío», comentó.

Presupuesto: trámite conjunto entre ambas cámaras

En casos como la aprobación de la ley de presupuesto, que en el actual Congreso se aprueba primero en la Comisión de Presupuesto para luego pasar al Pleno, ambas cámaras tendrán la misma potestad, explicó Roel.

«Habrá una reunión de dos comisiones, la de diputados y la de senadores, que se van a poner de acuerdo para entre ambos conciliar y consensuar una ley de presupuesto. Es decir, ambas cámaras van a tener la misma potestad y los mismos votos para aprobar el dictamen de lo que va a ser la ley de presupuesto, la cual debe ser aprobada tanto por la Cámara de Diputados como por la Cámara de Senadores», señaló.

Contrapeso desde el Gobierno

Para Roel, desde el Ejecutivo debe existir un «contrapeso» para equilibrar la balanza frente a este nuevo Legislativo.

«En los últimos cinco años hemos tenido un gobierno y gobiernos, en plural, débiles, que han sentido la presión del Congreso y han aceptado todas las modificaciones e incrementos que han generado por parte del Congreso», manifestó.

Control constitucional y límites al Congreso

Respecto de la aprobación de leyes, Roel indicó que quien estará «por encima» de la Cámara de Senadores y fiscalizará su labor en ese ámbito será el Tribunal Constitucional, con la potestad de declarar o no su inconstitucionalidad.

«En esta idea del principio de separación de poderes, de los pesos y contrapesos, cuando el Congreso, ya sea la Cámara de Diputados o la Cámara de Senadores, se extralimite en estas funciones, como, por ejemplo, emita leyes inconstitucionales o antitécnicas, se pueden interponer demandas de inconstitucionalidad contra esas leyes y que sea el Tribunal Constitucional quien decida si esas normas son inconstitucionales», refirió.

Con el retorno a la bicameralidad desde julio de 2026, el Parlamento quedará integrado por 130 diputados y 60 senadores, con competencias separadas y excluyentes entre sí.

Fuente: Diario RPP