
Karina Rivera es reconocida como un ícono de la televisión nacional por los programas que condujo en los años 90 junto al dragón Timoteo. Fuente: IG: Karina Rivera
Tras una primera separación en 2012 y una reconciliación al año siguiente, Karina Rivera y Orlando Fundichely retomaron su relación en 2016. Sin embargo, la ruptura definitiva ocurrió a fines de 2018 y el divorcio se oficializó en 2019, después de casi 20 años de matrimonio.
Karina Rivera contó que atravesó un cuadro depresivo luego de su primera separación del actor cubano Orlando Fundichely. En una entrevista para el pódcast Transformándonos, conducido por Claudia Portocarrero, la animadora señaló que ese fue el episodio que más la impactó emocionalmente, pues hasta entonces no había vivido algo similar.
«Yo creo que fue una de las tantas separaciones que tuve con Orlando, con mi expareja. La primera, que fue la que me marcó. Eso que caes al piso y dices: ‘No, esto no puede ser. ¿Por qué me está pasando a mí si uno entrega todo?’. Ahí entré en profunda depresión», comentó.
La presentadora dijo que imaginaba su historia con un final de cuento de hadas, en el que los protagonistas se casan y viven felices para siempre. No obstante, esa felicidad se desvaneció.
«Me consideraba afortunadísima de poder estar feliz e irradiar felicidad, pero cuando uno tiene un golpe en la vida aprendí a no juzgar. Nadie sabe lo de nadie», expresó.
Karina Rivera recordó cómo enfrentó la depresión tras su primera ruptura con Orlando Fundichely
Durante la conversación, Karina Rivera relató que el golpe emocional fue tan fuerte que solo quería quedarse en cama. Aun así, hizo todo lo posible para que sus hijos no advirtieran el duro momento que estaba atravesando.
Fue entonces cuando decidió acudir a un psicólogo, aunque la terapia duró poco porque sintió que debía encontrar la fortaleza dentro de sí.
«Duré en el psicólogo un mes porque fue una cosa que yo me empecé a cuestionar. Con mucho respeto a los psicólogos, porque mi hija también está estudiando psicología y sé que son capaces de ayudar a otras personas, pero yo soy de las personas que creen que, si tú no te haces fuerte o no te hablas, te miras al espejo y miras tu alma y dices: ‘Yo con medicación no voy a salir adelante. Yo voy a aprender a ser fuerte porque tengo hijos’. Hay personas que se han caído en la vida y no son capaces de levantarse; hay gente que está peor que yo. ¿Por qué tengo que depender de alguien para que me diga: ‘¡Tú puedes hacerlo!’?», explicó.
Aun así, el proceso de recuperación fue complicado; en varias ocasiones, contó que despertaba llorando mientras buscaba la motivación para seguir adelante.
«Yo miraba adentro y decía: ‘Hoy es un día más de oportunidades, hoy puedo, hoy tengo la dicha, hoy me funciona todo. ¿Por qué no puedo arrancar? ¿Por qué no puedo prender el motor de mi alma y caminar?’. Me levantaba así, llorando. No es fácil, lo sé», comentó.
Sus hijos, su mayor impulso
Por último, Karina Rivera afirmó que fueron sus hijos quienes le dieron la fuerza necesaria para superar esa etapa difícil.
«Por mis hijos tengo que salir adelante. Ellos eran mi motor. Además, estoy cerrándome puertas. Yo no vine a este mundo a llorar; uno viene a este mundo a ser feliz, uno viene a este mundo a aprender a amar. Y si esa parte del amor no funcionó de esa manera, pues encontraré la forma», concluyó.
Como se recuerda, tras su primera ruptura en 2012 y una reconciliación en 2013, Karina Rivera y Orlando Fundichely volvieron a apostar por su relación en 2016. La separación definitiva llegó a finales de 2018 y el divorcio se concretó en 2019, después de casi dos décadas de matrimonio.
Fuente: Diario RPP